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GESTIÓN DE
Espacios
ARTÍCULO TÉCNICO
terminado, constituyendo una políti-
ca de puestos no asignados. El au-
mento de productividad, resultado
de proveer a la oficina con una gran
variedad de tipos de espacios (adap-
tados a la forma en la que la gen-
te realmente trabaja), proporciona
un beneficio a la empresa que supe-
ra claramente a la inversión necesa-
ria para crear este tipo de espacios.
Para lograr este cambio se requie-
re primero un cambio cultural. El reto
al que nos enfrentamos supone modi-
ficar la forma de pensar de las empre-
sas y de los trabajadores. Los directi-
vos y empleados necesitan percibir
el espacio de oficina como un activo,
algo vivo que se adapte a los continuos
cambios que hoy en día sufre cualquier
organización empresarial. Sin embar-
go, la mayor parte de las veces, se cen-
tran en ahorros a corto plazo más que
en el valor que puede aportar el espa-
cio a largo plazo.
Un segundo reto importante para
lograr este cambio yace en la impli-
cación de todas las partes involucra-
das. La industria necesita ser cons-
ciente de la finalidad real del edificio
y su uso a largo plazo. El desarrollo
inmobiliario se estructura habitual-
mente en base a crear un edificio y
entregarlo, pero con escasa implica-
ción a largo plazo en cómo el edifi-
cio funciona con la actividad de sus
usuarios. Sin embargo, las soluciones
de diseño más sostenibles se desa-
rrollan cuando los promotores, dise-
ñadores, contratistas y usuarios tra-
bajan de forma conjunta.
De esta manera, pueden combinar-
se el poder de actuación de depar-
tamentos como Recursos Humanos,
Sistemas de Información Tecnológica,
Gestión y Mantenimiento y Bienes In-
muebles para diseñar un espacio de
trabajo a la medida de las necesidades
reales de la compañía.
Los workplace digitales y
las diversas generaciones
Estos lugares de trabajo no cubrirían
todas las necesidades si no tuvieran
un componente digital muy importan-
te. Las propias empresas están trans-
formando radicalmente sus negocios,
lo que venden, la forma de comercia-
lizarlo y darlo a conocer, pasando en
muchos casos de vender productos a
vender contenidos. Esta transforma-
ción interna lleva consigo una transfor-
mación organizativa y una inversión en
tecnología que obtiene grandes bene-
ficios ya que consigue una mayor pro-
ductividad y cambios en las formas de
trabajar de sus empleados. Además,
el profesional sentirá que puede desa-
rrollar su trabajo con todas las herra-
mientas digitales necesarias y conlleva-
rá un mayor grado de retención e im-
plicación.
En estos nuevos espacios de traba-
jos conviven varias generaciones con
necesidades diferentes. A la genera-
ción hasta ahora más joven, la llamada
‘Y’, se suman los
millennials
que en el
2025 abarcará el 75% de una empre-
sa. Un mismo espacio no sirve para to-
dos, debe adaptarse a las necesidades
de cada grupo.
Estas nuevas generaciones todavía
no han llegado a cargos directivos, pero
ya puede observarse como la genera-
ción ‘X’ está incluyendo un trabajo más
flexible y con menos formalismos.
Estos cambios están teniendo un im-
pacto en cómo se gestionan las perso-
nas, con un mayor enfoque en la ges-
tión a través de resultados y alejándo-
se de la oficina tradicional y apostando
por la diversidad de lugares.