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ARTÍCULO TÉCNICO
EFICIENCIA Y
Sostenibilidad
U
n 53% de los 26 millones
de viviendas que constitu-
yen hoy en día el parque
residencial de España fue construi-
do antes de 1979, cuando la prime-
ra normativa de eficiencia energé-
tica en la construcción de los edi-
ficios (RD2429/1979: NBE-CT/79)
se puso en marcha. El resto de las
viviendas, en su mayoría, son ante-
riores a 2006, cuando por primera
vez se adoptaron medidas de efi-
ciencia energética estrictas en la
construcción de los edificios (R.D.
314/2006). Por tanto, es evidente
que más de un 80% de las viviendas
que constituyen el parque actual se
caracterizan por prestaciones ener-
géticas bajas. Esta ineficiencia ener-
gética del sector residencial espa-
ñol se puede traducir en un consu-
mo energético del hogar medio de
9.900 Kwh/año.
Para revertir esta situación y pa-
rar el despilfarro de energía y de re-
cursos de las familias españolas y de
España, que es un país con una de-
pendencia energética de los com-
bustibles fósiles de un 74%, y para
mejorar la calidad de vida en nume-
rosos hogares que enfrentan pro-
blemas de pobreza energética, es
imprescindible activar cuanto antes
el sector de la rehabilitación ener-
gética de los edificios. En concreto,
desde WWF proponemos realizar
intervenciones energéticas integra-
das que tengan el potencial de aho-
rrar más del 80% de la energía con-
sumida en un edificio, lo que signifi-
ca que, después de la rehabilitación
un hogar medio, puede llegar a con-
sumir unos 1.988 Kwh/año o menos,
mientras las emisiones de CO
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tam-
bién disminuyen proporcionalmen-
te.
Medidas pasivas y activas
Las intervenciones integradas son
aquellas que combinan tanto medi-
das pasivas como medidas activas.
Las medidas pasivas se integran en
la arquitectura de un edificio sin la
necesidad de ningún tipo de ener-
gía para asegurar su funcionamien-
to. Dichas medidas incluyen la insta-
lación de aislamiento térmico (o la
mejora del existente) en las facha-
das, la cubierta y el suelo, así como
la instalación de ventanas eficientes
(p.ej. ventanas con rotura de puen-
te térmico y doble cristal), la insta-
lación de elementos de sombrea-
do (toldos, parasoles, persianas,
conductos solares, etc.) y la mejo-
ra de la ventilación natural del edi-
ficio. Estas medidas actúan directa-
mente en la reducción de la deman-
da energética de un edificio, que es
la energía útil necesaria que ten-
drían que proporcionar los sistemas
técnicos para mantener en el inte-
rior del edificio unas condiciones
de confort definidas reglamentaria-
mente. Según las características de
un edificio, como la tipología
(p.ej.
edificio adosado, en bloque, unifa-
miliar, plurifamiliar, etc.), la orienta-
ción y los elementos constructivos
y, según las características climáti-
cas y microclimáticas del área don-
de está ubicado el mismo, las inter-
venciones pasivas pueden conseguir
una reducción de la demanda ener-
gética de hasta un 75%.
Cuando se cubre el potencial de
reducción de la demanda energéti-
ca con medidas pasivas, entonces se
pueden implementar medidas acti-
vas para la gestión de la nueva de-
manda de un edificio, lo más eficien-
temente posible. En este sentido se
puede intervenir en las instalacio-
nes de calefacción y refrigeración,
aislando o bien cambiando las cal-
deras por otras más eficientes que
puedan utilizar energías renovables
como combustible y que ofrezcan
un servicio centralizado. Esta inter-
Claves para reducir la demanda
energética en un edificio
Georgios Tragopoulos
Técnico de eficiencia energética de WWF España
La rehabilitación energética de los edificios
españoles es una necesidad social y va mucho más
allá de un simple cálculo de los tiempos de
amortización y del coste-beneficio de la inversión