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EFICIENCIA Y SOSTENIBILIDAD
CAFÉ DE
Redacción
Ignacio Muñoz
D
irector
T
écnico
de
la
división
de
M
antenimiento
del
G
rupo
EULEN
“Los cambios normativos
no están ayudando en
el sector de la energía,
porque nadie invierte
en la tecnología si hay
cambios repentinos”
grandes empresas que aplica. “Con
más de 250 empleados o 50 millones
de euros de facturación se ha queda-
do bastante corto. Se da la parado-
ja de que en nuestro caso, por ejem-
plo, ninguno de nuestros centros co-
merciales lo tendríamos que certificar
energéticamente. Hablamos de edifi-
cios, los cuales el que menos consu-
me son 2 gigavatios-hora al año y el
que más son 10. Son inmuebles con
consumos considerables. Sin embargo,
sí que tenemos que certificar nues-
tras oficinas en la calle Génova de 400
metros cuadrados, por pertenecer a
una compañía consolidada que supera
en empleados esa magnitud”.
Cultura de eficiencia
energética
“La energía no se ha tomado en serio
–intervino Jaime Briales, área de Inno-
vación y Nuevas Tecnologías del Ayun-
tamiento de Málaga-, el sector empre-
sarial ha reaccionado y son éstos los
que a día de hoy están ‘vivos’. Las per-
sonas, los ciudadanos se han reajustado.
Hemos detectado que antes el consu-
mo energético crecía más que el incre-
mento del PIB y ahora se ha reajustado.
Confío en que la Administración públi-
ca, que tiene peso en términos de PIB,
no le haya dado toda la importancia
que realmente tiene, y, efectivamente,
se logran ahorros y se mejora la com-
petitividad”. Explicó que, “estamos em-
pezando a trabajar con auditorías en las
instalaciones públicas en la edificación.
Monitorizando se conoce lo que hay
que hacer, falta por definir centros de
responsabilidad en este sentido”.
Por su parte, respecto a la importan-
cia de crear una cultura energética que
llegue a todos los ámbitos, sectores,
etc., Barajas relató como Auxideico da
importancia al “componente imagen”,
en los siguientes términos:“En la mayo-
ría de los casos hasta hace poco era un
plus (la eficiencia energética), ahora es
un asunto que se tiene en cuenta en las
valoraciones. Con lo cual, los fondos de
ñalan cómo es necesario que a la re-
glamentación le acompañe campañas
de información y sensibilización, de tal
manera que todos vayamos alineados
con ese objetivo y las auditorías no se
conviertan en una mera obligación.
“Desde nuestro punto de vista –co-
menzó Valentín González, director de
desarrollo de Cogen-energía- faltaría
decidir cuál es el perfil de empresa au-
ditora; qué requisitos deben tener, tan-
to la empresa como el técnico; y, so-
bre todo, el mecanismo que mida los
ahorros que se obtienen a través de
las medidas de ahorro energético. Ese
mecanismo sería el que se incorpora-
ría como contraprestación a lo que tie-
nen que aportar los comercializado-
res al fondo de eficiencia energética y,
realmente, sí sería una señal de precio
del comercializador, y para el consumi-
dor el reducir sus costes energéticos;
más que reducir, hay un certificado que
puede tener un valor para que el co-
mercializador de electricidad o produc-
tos petrolíferos pueda reducir su apor-
te al fondo de eficiencia energética”.
Salió a colación la capacitación téc-
nica. A este respecto, para Antonio
Bueno, “se habla de qué capacitación
técnica tiene el profesional que haga la
auditoría.Yoestoy en contra de eso, yo
creo que se debe hablar de un equi-
po multidisciplinar. No puede ser un
técnico competente, tiene que ser un
equipo, porque en un edificio se pue-
den tomar medidas activas, pero evi-
dentemente se pueden tomar muchas
medidas pasivas. Por una cubierta ver-
de estás reduciendo en un 5% la tem-
peratura en el interior. Deberíamos
plantear la integración de ingenierías y
arquitecturas, y donde de verdad ata-
quemos a la entidad en sí, que es el
edificio, un ente”, argumentó.
Ignacio Muñoz puntualizó sobre: el
edificio, la evolvente y el factor huma-
no. Un elemento, éste último, clave,
porque determinaría completamente
el consumo del edificio. Muñoz ade-
más señaló dos factores: por un lado,
están los ciudadanos, empresas y Ad-
ministración, y, por el otro, la industria,
como ha explicado Valentín González.
“El problema es que estadísticamente
cada dos años nos cambian el juego
energético –comentó Muñoz-, empe-
zamos con las fotovoltáicas y después
de un tiempo la cogeneración..., cam-
bian las normas... son inversiones muy
grandes y la industria se vuelve loca.
Los cambios normativos no están ayu-
dando en el sector de la energía, por-
que nadie invierte en la tecnología si
pasado mañana me dicen que ya no
sirve, esto es vital porque tienen que
tomar decisiones a medio plazo... y no
se hacen si no hay una garantía, a pe-
sar de que sea una parte muy impor-
tante para sus gastos”.
Luis Manuel Barajas quiso puntua-
lizar, sobre la Directiva el criterio de